|
Existen ocasiones en que todo parece teñido con un manto de oscuridad, pero de esa oscuridad fea, la que solo nos entrega con una amplia sonrisa el fracaso. Hoy, sin embargo, la noche para mi tiene esa tintura de oscuridad maravillosa, esa negrura aterciopelada que la hace maravillosa, además envuelta por ese frio sutil pero penetrante que intensifica esa tensión que hace explotar nuestros nervios, le da una ricura especial. El sacrificio, que sensación mayor de desaliento y frustración cuando nuestro sacrificio no se ve recompensado por la meta alcanzada y por la cual nos sacrificamos y dejamos correr nuestra sangre, pero que sensación de mayor agrado, placer, satisfacción o lo que quieras, cuando logramos abrazarnos de nuestro objetivo, cuando nos damos cuenta que el sacrificio valio la pena, cuando nos damos cuenta que nuestras potencialidades y capacidades aún están plenamente vigentes, cuando queda claro que si nos proponemos algo, podremos cumplirlo sin importar el sacrifico que hagamos.
Hoy tengo esa sencaión de placer, logre un objetivo importante aún cuando no mayor, tendré muchos más y peores ( y estoy dispuesto a enfrentarlos, mas aún ahora que tengo una experiencia ganada), sin embargo, estoy feliz, profundamente feliz por dos motivos, por que me prepare y esa preparación significo un sacrificio que asumí y además por poder con esto reafirmar que la confianza en mi mismo sigue siendo un arma mortal. |
| Leave a Comment: |